A veces el tiempo que nos exigen a un diseñador a la hora de presentar una idea es demasiado corto. ¿Qué sucede entonces? Que los resultados, por supuesto, serán de peor calidad. Y es que la creatividad no se basa en la presión del tiempo, sino en la libertad del artista.
Como ejemplo este vídeo en el que se explica, a través de los niños:
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